Congreso Nacional Paz y Cuidado de la Vida

Mientras dejamos de hablar de paz, el país sigue necesitándola.
El 14 de abril de 2026, más de 200 personas y 90 organizaciones se reunieron en Bogotá para construir juntas un horizonte de paz. Este es el resultado de ese encuentro: un segundo llamamiento que entregamos a quienes aspiran a gobernar Colombia, no como exigencia sino como puente.

Por una paz de transformaciones reales y duraderas

Esta agenda programática expresa una visión más integral de una aspiración de paz, orientada a responder a los desafíos actuales, a las demandas de las comunidades y a la construcción de un país más justo, democrático y equitativo.

  1. Una concepción de paz como transformación estructural. La paz debe asumirse como un proceso de transformaciones sociales, económicas, políticas y culturales.
  2. Comprender la reconfiguración del conflicto. El conflicto en Colombia ha cambiado. Hoy se expresa en nuevas violencias asociadas a economías legales e ilegales, disputas territoriales, crimen organizado, uso de nuevas tecnologías y dinámicas internacionales.
  3. Rediseñar la institucionalidad para la paz. Colombia necesita una institucionalidad de paz más fuerte, coherente y con capacidad real de acción en los territorios.
  4. Continuidad y fortalecimiento de los diálogos de paz. Los procesos de diálogo deben mantenerse y fortalecerse con claridad en sus objetivos, estrategias y rutas.
  5. Un nuevo marco normativo para la paz. Colombia necesita actualizar y fortalecer el marco normativo que regula los procesos de paz, diálogo, acogimiento a la justicia y desmantelamiento de estructuras armadas y criminales.
  6. Estrategias integrales de respuesta y superación de las crisis humanitarias. Las crisis humanitarias requieren respuestas rápidas, integrales y coordinadas y lo humanitario debe ser el punto de partida (y parte de las medidas de generación de confianza) en el tránsito a establecer espacios de diálogo y negociación para asegurar la protección de la población civil.
  7. Participación efectiva para la construcción de paz. Es indispensable garantizar una participación real y cada vez más cualificada de organizaciones sociales, movimientos y comunidades en todos los niveles.
  8. Reconocer la interacción entre lo rural y lo urbano. La paz y la violencia se vive de modo diferencial en los campos y en las ciudades, pero están conectadas.
  9. Cumplir lo acordado: base de la confianza. El cumplimiento de los acuerdos es fundamental para la credibilidad del Estado y la sostenibilidad de la paz.
  10. Impulsar una visión de paz global. La paz en Colombia está conectada con dinámicas globales. Es necesario asumir una posición crítica frente a políticas internacionales como la guerra contra las drogas, el militarismo y los conflictos armados en el mundo.
  11. Pedagogía para la paz y la memoria. La construcción de paz requiere una transformación cultural. Esto implica fortalecer e impulsar la educación y las pedagogías para la paz, la memoria histórica y la reconciliación.
  12. Transformaciones concretas en los territorios. La paz debe traducirse en cambios reales en la vida de las personas.
  13. Nuevas narrativas para la paz desde el cuidado y el diálogo. Es necesario resignificar el sentido de la paz en la opinión pública, donde a menudo se la opone a la seguridad, cuando en realidad la paz implica el cuidado de todas las vidas.
  14. Recursos para la paz: una prioridad nacional. La paz requiere gran inversión. No es suficiente la voluntad política si no existen condiciones materiales concretas e infraestructura para la paz.

Esta agenda programática es una invitación a avanzar hacia una paz real, basada en transformaciones profundas, participación social y compromiso institucional. La paz en Colombia es posible, pero exige decisión, coherencia y acción colectiva.


Nombrar la paz es un acto de valentía y humanidad frente a la violencia


Memorias del Congreso

Más de 200 personas y 90 organizaciones dialogaron el 14 de abril de 2026 en la Universidad Javeriana. En cuatro mesas de trabajo — cuidar la vida, transformar las condiciones, construir territorio y cambiar la cultura — construyeron colectivamente una lectura del conflicto, propuestas concretas y un horizonte compartido de paz. Este documento recoge esas voces.


Un camino que comenzó antes. Este segundo llamamiento tiene raíces. El 5 de abril de 2025, el primer Congreso por la Paz produjo un manifiesto de 10 puntos que sigue siendo la base de todo lo que construimos.

La Paz es, ante todo, un acto de cuidado.



Esta página está alojada en EnREDados COL porque creemos que comunicar es también construir paz. Que cada palabra nombrada, cada historia contada, cada voz amplificada es un acto político de resistencia y esperanza. Conócenos →