Tras ocho años de espera: Presidente Petro reconoce crímenes de Estado y ofrece disculpas a madres de Soacha y Bogotá

“Jamás vuelvan a hablar de falsos positivos. Es una frase para ocultar la verdad (…) No es fácil este día. No estaba en mis cálculos, cuando uno trata de proyectar la vida, y que después de hacer denuncias tuviera que, a nombre del Estado, pedir perdón”

Gustavo Petro, Presidente de Colombia, en el acto de excusas publicas por las ejecuciones extrajudiciales de Bogotá y Soacha durante el gobierno de Alvaro Uribe Velez.

El 3 de octubre, en un conmovedor escenario en la Plaza de Bolívar, entre retratos de jóvenes caídos a manos de la fuerza pública, las icónicas botas de caucho ya no manchadas de sangre, sino adornadas con arte y letras de denuncia y esperanza, y el cálido abrazo de las familias de las víctimas de ejecuciones extrajudiciales, se vivió un momento histórico en Colombia. El Presidente Gustavo Petro, en un acto sin precedentes, ofreció disculpas públicas a las madres de Soacha y Bogotá por las ejecuciones extrajudiciales que tuvieron lugar durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez. Esta jornada marcó un hito en la búsqueda de verdad, reparación, justicia y no repetición en un país que ha enfrentado cicatrices profundas causadas por la violencia.

Ocho años después de que el Tribunal de Norte de Santander ordenara pedir perdón como medida restaurativa por el caso de Jaime Estiven Valencia Sanabria, finalmente el Estado, con el Presidente Petro y el Ministro de Defensa Iván Velásquez como representantes, se disculpó ante estas valientes mujeres que han luchado incansablemente por la verdad y la justicia. El Ministro Velásquez señaló, en entrevista para EnREDados, que «hay una responsabilidad como Estado, y ahora el gobierno que representa ese Estado es el de Gustavo Petro. Por eso nosotros, que además extrañamos que durante más de 8 años no se haya pedido perdón, tenemos toda la disposición, como lo hicimos, en nombre del Estado, de reconocer esa responsabilidad que está, además ya probada judicialmente, y también, vincularnos con las víctimas para al igual que ellas, decir que necesitamos la verdad.»

Transcurrieron ocho años y dos gobiernos para que el Estado finalmente cumpliera con la sentencia de un tribunal. Durante el gobierno de Duque, se intentó llevar a cabo “un acto discreto, de carácter público cerrado y de menor dimensión en comparación con el que ha realizado el gobierno actual”. Liliana del Pilar Castillo Hernández, Directora de la Asociación Minga, expresó: «Para nosotros, que el Estado reconozca que hubo crímenes de Estado, es darle la razón a estas valientes mujeres, buscadoras incansables y luchadoras, que han liderado la lucha en nombre de más de 6402 personas que se encuentran en situaciones similares y cuyos casos han sido invisibilizados.»

“Como presidente de Colombia, en este que es un Gobierno Popular, yo me permito pedirles perdón madres (…) ustedes son la madre patria, la sangre de sus hijos riega el surco, ojalá, de la Colombia que seremos mañana»

Gustavo Petro, Presidente de Colombia, en el acto de excusas públicas por las ejecuciones extrajudiciales de Bogotá y Soacha durante el gobierno de Álvaro Uribe Velez.

Antes de la llegada del Presidente, las madres ya habían alzado sus voces en medio del dolor, exigiendo justicia, verdad y reparación. Recalcaron que la responsabilidad de pedir perdón recae en quienes gobernaron en años anteriores y dirigieron las instituciones militares en ese momento. Recordaron con indignación las palabras crudas que se les dijeron cuando sus seres queridos fueron víctimas de estos actos atroces: «cuando dijeron que nuestros hermanos no se habían ido exactamente a tomar café, sí, tuvieron razón. A ellos se los llevaron para matarlos”. Y, en un acto de dignidad por la verdad, manifestaron con firmeza: «¡Las madres de Soacha no se rinden, carajo!»

En entrevista para EnREDados, el Senador Iván Cepeda resaltó la persistencia de las víctimas y su lucha incansable por la justicia. Destacó que este acto es un testimonio del proceso de paz y la apertura democrática en la sociedad colombiana. «es el resultado de un proceso de paz. No hay que olvidar que las investigaciones han recibido un fuerte impulso en la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Esto demuestra un acumulado democrático que se abre paso en la sociedad y que poco a poco se acerca al punto que deseamos, que es hacer de la verdad el fundamento de la vida social», afirmó el Senador.

El Mayor General del Ejército Nacional, Luis Mauricio Ospina, también ofreció sentidas disculpas en nombre de las Fuerzas Armadas. «Hemos sido testigos, como todo un país, de la dolorosa búsqueda de la verdad y la justicia, que, como familiares, ustedes emprendieron desde hace varios años. Lamentamos profundamente que hayan tenido que recorrer un camino tan largo y difícil en procura de dignificar el nombre de sus seres queridos. En aras de garantizar la justicia, la verdad, la reparación integral y las garantías de no repetición, ofrecemos nuestras sentidas y sinceras disculpas y pedimos con la humildad que caracteriza a un soldado de la patria, perdón.»

En entrevista para EnREDados, Lucero Cardona, madre de Omar Leonardo Triana Carmona, un joven asesinado por la brigada 15 del Ejército, expresó su profundo anhelo de justicia y verdad después de esperar más de 16 años. En sus palabras, manifestó: «hoy estoy aquí para hacer sentir mi voz de protesta, para pedirle al Ministro de Defensa que se comprometa con las víctimas, con las madres, a dar celeridad a todos los procesos y dar prioridad a los casos del 2007, que en la JEP ni en el Estado se ha logrado nada. (…) invito a las víctimas de todo el país, dicen que son 6400, pero son más, les invito a que no se queden calladas, para que, con arte y cultura, visibilicen y denuncien ante Colombia y el mundo.»

Este acto representa un importante paso hacia la reconciliación, la restauración y la búsqueda de la verdad en Colombia, donde las víctimas y sus familias han tenido que recorrer un largo y difícil camino en su búsqueda de dignidad y justicia. Aunque este gesto es de gran importancia, aún se mantienen esquivas la verdad completa y la justicia. Las palabras de perdón, la determinación de las madres y el reconocimiento de responsabilidad por parte del Estado constituyen un hito en la construcción de un país más justo y reconciliado, donde las víctimas sean escuchadas y la verdad, la reparación y la justicia se conviertan en garantías para la No Repetición.

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