Hoy mi hermana de ocho años, al llegar del colegio, me contó que anoche una de sus compañeras durmió en la casa de un vecino y la mamá de la niña sobre un colchón en la calle, porque se les había quemado la casa. Me dijo, triste, que un perrito murió y otro sufrió quemaduras en sus patitas. Al final, me preguntó que si tenía ropa y cobijas para regalarles; que si le podíamos decir a papá y a mamá que donaran algo de mercado, que la profe iba a recoger lo donado para ayudar a la familia de la estudiante…
Y sí, según Infobae, a las siete de la noche, del martes 18 de Julio, el Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá informaba: «(…)Las llamas fueron apagadas…». Caracol Radio informó que la conflagración habría iniciado a las cinco de la tarde de ése día, en el sector conocido como La Marranera, del barrio Paraíso en la localidad 19 de Bogotá. Durante dos horas las familias afectadas, niños y adultos mayores, sufrieron la voracidad de las llamas que consumían lo que con tanto esfuerzo habían logrado; habrían tenido que padecer el ardor que el fuego desmedido provocaba al sufrir la tortura de ver su hogar hacerse cenizas.
Para ser precisos: «En total fueron 23 viviendas afectadas por las llamas dejando como damnificadas a 73 personas, 46 adultos y 30 niños y niñas. Una persona quedó afectada por la inhalación de humo pero recibió rápida atención por parte de los organismos de atención de emergencias», explicó la Alcaldía de Ciudad Bolívar. También indicó vía Twitter que el hecho habría sido «(…) al parecer provocado por una falla eléctrica dentro de una vivienda».
En charlas con los vecinos, me enteré de otra hipótesis: la tragedia habría sido motivo de las fuertes lluvias que habrían removido la tierra, provocando un brusco movimiento en un poste eléctrico y ocasionando un corto circuito.
El asesor de trámites ambientales, Mauricio Riveros declaró lo siguiente «Vamos a tener una ayuda aproximada de 800 mil pesos por familia por parte de IDIGER para aquellas personas que abandonen estos predios y una ayuda por parte de Integración Social de 150 mil pesos para kit de aseo mientras los damnificados son reubicados».
Y es por esto último que desde EnREDados Col hemos querido proponer otra respuesta para con las víctimas. Lo hemos hecho pensando en que si bien es un tema complejo la toma de terrenos de manera ilegal (invasión), no es una solución instrumentalizar la tragedia para desalojar a las familias. Creemos, que las soluciones, sobre todo desde el distrito, deben ser propuestas pensando primeramente en la no vulneración de los derechos humanos. Estas familias ya han perdido sus hogares y la propuesta de la administración es brindar un auxilio condicionado a la pérdida de lo último que les queda: la esperanza de la tierra para volver a comenzar.
Entonces nos hemos unido a la iniciativa de la comunidad educativa del colegio Paraiso Mirador IED para apoyar a las familias mediante una vaki. Puedes aportar tu grano de arena aquí: Haz tu aporte Si no puedes aportar directamente, comparte con tus familiares y conocidos.
Así es que se hace país; desde lo humano, desde lo comunitario.


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