En la localidad de Bosa la juventud se ha venido organizando y apropiado de la calle con propuestas que no son las convencionales y en donde le apuestan a nuevas maneras de ver la vida y de compartir en comunidad, apostándole a deportes, competencias de hip hop, la autogestión, la cultura independiente y un sinfín de maneras de expresar que existen diferentes formas de reconocerse en la ciudad.
El número de personas que se reúnen cuando hay un evento de freestyle en los parques es muy generoso, o la cantidad de muchachas y muchachos que, con sus skates, bmx y patines están dándose la pela en un deporte nada apoyado en comparación a deportistas que ganan millones en un estadio de futbol es una muestra de que no nos mueve el capital y sus dinámicas, sino que existe algo que trasciende a este movimiento más allá de una mera práctica deportiva. Así con muchas cosas que ocurren en estos espacios, en donde como ritual o como manera de desconectarse del ritmo del mundo se reúnen en estos spots en donde hay un ambiente de hermandad.
Algo que note desde que empecé a salir a la calle y me acerque a la movida urbana desde el graffiti es que esto no es una moda, con el tiempo pude ver que incluso era una apuesta política, que no encaja en la democracia corrompida y represiva que nos han mostrado siempre, sino más bien es una búsqueda de una sociedad más igualitaria y menos violenta, en donde hay espacio para compartir y expresarse. Es una manera de hackear la realidad que nos venden los medios y una manera de rebelarse a la injusticia que nos enseñan los economistas millonarios.
Ver este movimiento que, a pesar de estar distribuido a lo largo del territorio, porque hay diferentes puntos donde sucede esto, pero lo bello es que siempre nos encontramos y nos apoyamos, buscamos las mismas luchas y defendemos esos mismos ideales que creo en ultimas es lo que nos une. Siento que es momento para unirnos para reclamarle al estado que nos volteen a mirar, porque si bien se logran grandes cosas, muchos de los talentos e ideas también se van apagando en ese trascurso de corrupción en el que vivimos y en donde un ganadero se llena los bolsillos y moja las patas en un yate en Miami, un gran talento está dejando de lado su pasión por la necesidad de buscarse la vida en los trabajos poco inspiradores que podemos encontrar en el mercado colombiano.
También de como los empresarios acallan estas voces que proponen nuevas maneras de relacionarnos con los animales, el medio ambiente, la economía y la sociedad. Porque allí esta su poder y fuente de riqueza. Y es este potencial que nos quieren robar y que cada tanto crea fisuras al estatus quo, como lo que le sucedió a Tripido, y es por eso que el potencial que tenemos debemos prestarle atención y apoyarlo, pues son nuestras y nuestros jóvenes quienes nos quieren abrir los ojos y cambiar la crudeza de la calle.
Escrito por: Jeisson Johans Rocha Hernández
Comunicador Popular Bacatá Resiste


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