¿Cómo influye el territorio en el que nos criamos?
Caminamos sobre él. Incluso se vuelve uno con nosotros. Si. Nosotros. Porque son muchas las pisadas que nos acompañan y trazan los caminos.
La brújula no halla para donde apuntar porque en todos los sentidos encuentra algo que la cautiva.
La naturaleza te llama. No es casualidad compartir con los humedales La Isla y Tibanica. Es patrimonio vivo. Es respeto por la Madre Tierra. De eso conocen muy bien los sabedores muiscas, en sus tejidos encontramos historia, identidad y fuerza.
La espiritualidad nos rodea y sus corazones palpitan la paz. Están acá. Y están acá.
Al son de la marimba y el tambor están nuestros pueblos afro ¿No sienten el fuego de sus bailes? ¿El golpe de sus pasos que tambalea el piso?
El arte llega a tu puerta. No tienes que salir a buscarlo. Por las ventanas entra la música de las comparsas colegiales. En Bosa nacen artistas. Te inundan de circo, teatro y cuentería.
Los diálogos interculturales se cruzan con la música, el rock y el rap.
Llegan migrantes por la violencia y se quedan acá para construir desde el amor y la andanza popular que también recorren entre las sombras los gremios de los recicladores.
Somos infancias, juventudes y mayores que vemos nuestro territorio como arte y el arte como territorio.

Escrito por: Luisa Carrero
Comunicadora Popular Bacatá Resiste 2022


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